Los amantes del Círculo Polar
Pues, de donde empieza nuestra historia. Así.....Él se fue y se hizo piloto, llegando a viajar por Laponia. Ellas después de un par de meses, trató de olvidarlo y se lió con un machista. Y el tiempo pasó. Pasaron años. Pudieron ser tanto dos como quizá diez o más, pero no quiero meterme en detalles. Lo que es relevante para nuestra pequeña historia es el hecho de que todavía la brasa de la pasión estaba ardiendo. Los años que habían pasado fueron nada más que tizones en el fuego del amor que ahora despertaba en los corazones de los dos.
Así que después de algunas noches pasadas en vela, él decidió volver a Madrid a buscarla
para que confesara su dolor. Sin embargo una vez allí halló que su amada había salido hace poco antes de su regreso para buscar a su amor en Laponia. En aquel momento él se dió cuenta de que ella había compartido sus sentimientos todo este tiempo y huyó al Círculo Polar para encontrarla, a su querida, y nunca dejarla.
Allí se encontraron finalmente, decidieron celebrar su reencuentro de un modo exquisito, único. Organizaron una expedición de senderismo. Si, no la hubieran hecho, quizás habrían podido gozar de sus sentimientos, pero otra casualidad hizo que un alud los enterase entre nubes de nieve y helase su amor para siempre.
Anónimo

1 Comments:
Nos gusta este final, así debía terminar una historia tan romántica y llena de amor. El hecho de que los dos se queden helados, y ese helase(imperfecto de subjuntivo) nos commueve.
Gracias a este anónimo y espontáneo escritor.
Los tempranillos
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